|
Los mejores programas de becas para estudiar un posgrado en el extranjero tienen abiertas sus convocatorias. Reconocidos profesionales impulsaron su carrera con estas ayudas. Ser muy bueno a veces no es suficiente. Para conseguir una beca de las más prestigiosas que se ofrecen en nuestro país hay que empeñarse mucho. Las de la Comisión Fulbright, las fundaciones La Caixa, Instituto de Crédito Oficial (ICO), Ramón Areces, Rafael del Pino, Caixa Galicia y Pedro Barrié de la Maza o la Junta de Andalucía exigen dedicar tiempo a cumplimentar todos los requisitos de la solicitud y tener las ideas claras sobre qué se quiere estudiar, dónde y por qué. La competencia es feroz. Pero convertirse en un ex becario de estos programas proporciona un networking y un lustre en el currículum que, en muchos casos, determina para bien el desarrollo profesional posterior. Los plazos de solicitud para estas ayudas están abiertos. Vicepresidenta de TPI Ana García Fau, vicepresidenta y consejera delegada de TPI, consiguió una beca de la Fundación La Caixa con la que estuvo, entre 1994 y 1996, en Sloan, la escuela de negocios del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). "Me sorprendió el ambiente tan internacional del centro, el trabajo en equipo, lo participativo de las clases, la diversidad de procedencia de mis compañeros -había médicos, arquitectos, militares-, el uso de los últimos avances tecnológicos en el día a día de la universidad y el contacto continuo por e-mail, cuando en España apenas existía", cuenta Fau. Y añade, "todo el mundo debería salir fuera a estudiar un tiempo". García Fau tuvo la oportunidad y supo aprovecharla: "Esta experiencia ha sido decisiva en mi desarrollo profesional posterior". Una vez al año los antiguos becarios de la fundación catalana se reúnen y se han creado estrechos lazos de amistad entre ellos. El programa de La Caixa cumple veinticinco años y en esta edición estrena las ayudas para estudiar en la India, mientras están regresando de China los primeros becados de la fundación en este país. David González, uno de ellos, ha realizado un máster en la China Europe International Business School (Ceibs) de Shanghai: "El proceso de selección es duro, pero las numerosas oportunidades laborales que se presentan tras regresar compensan con creces el esfuerzo realizado". Pero no en todos los ámbitos profesionales haber disfrutado de estos programas conlleva un impulso profesional claro, ni todas las experiencias son iguales. Mercedes Landete, el rostro femenino del telediario de las 20,30 de Telemadrid, estudió un máster en Relaciones Internaciones en las universidades City University of New York (CUNY) y Columbia, becada por Fulbright. "En el ámbito personal no lo cambiaría por nada aunque profesionalmente no me ha abierto muchas puertas porque en España no existe una meritocracia como mecanismo general para promocionar laboralmente", sentencia Landete. La meritocracia es la que rige la concesión de estas becas, así que es complicado que una misma persona sea seleccionado en varios programas, para el mismo curso, y pueda elegir. David Núñez de la Fuente, uno de los cuatro directores de inversiones de la empresa de capital riesgo Catalana d'Iniciatives, vivió esta situación. "Esperaba la resolución de las Fulbright y, mientras, tramité mi ingreso en la escuela de negocios Kellogg, de la Universidad Northwestern (EEUU) y solicité las becas de las fundaciones Caja Madrid e ICO. Me concedieron las tres y me admitieron en el centro", explica. Núñez de la Fuente, ahora miembro de la junta de admisiones de Kellogg, intenta crear una fuerte asociación de ex becarios de la Fundación ICO. "El nivel de contactos que te proporcionan estos programas es uno de sus mayores atractivos", señala Núñez de la Fuente. Fulbright y La Caixa son ayudas que se conceden antes de que el postulante haya sido admitido en una universidad extranjera. Entonces, los trámites para el ingreso universitario se hacen a posteriori con el asesoramiento de estas instituciones. En el caso de las ayudas de las fundaciones Ramón Areces, Barrié de la Maza, Rafael del Pino e ICO, se necesita contar con la conformidad de ingreso en la universidad extranjera para recibirlas. Un muy buen expediente académico y elaborar una memoria que explique cómo el posgrado elegido armoniza con el desarrollo profesional y repercute en beneficios para la comunidad son factores que se tienen muy en cuenta. Los exámenes Test of English as a Foreign Language (Toefl), que mide el nivel de inglés, y el Graduate Management Admission Test (GMAT), una prueba de capacidad, son los otros retos. Para más información:
Expansión y Empleo |